Esta lectura de la correspondencia entre Nils Hedberg y Rafael Gutiérrez Girardot, nos permite adentrarnos en un espacio de intimidad para ver, por ejemplo, cómo el crítico se debate entre su afán creador y su urgencia de ganarse un sueldo como funcionario diplomático. Es también una radiografía de la brega cotidiana en el ejercicio de producción intelectual.


